Cada vez más autónomos desarrollan su actividad profesional desde su propia vivienda. Consultores, diseñadores, programadores, abogados, redactores, profesionales del marketing y muchos otros trabajadores por cuenta propia pueden realizar gran parte o incluso toda su actividad desde casa.

Pero trabajar desde casa plantea una pregunta muy habitual:

¿Qué gastos puede deducir un autónomo que trabaja desde casa?

La respuesta es que existen determinados gastos que pueden deducirse en el IRPF y, en algunos casos, también puede deducirse el IVA. Sin embargo, no todos los gastos de la vivienda son automáticamente deducibles.

Es necesario cumplir determinados requisitos y, especialmente en el caso de los gastos relacionados con la vivienda, aplicar correctamente los porcentajes correspondientes.

En este artículo explicamos qué gastos puede deducir un autónomo que trabaja desde casa en 2026, cómo funciona la deducción de suministros, qué ocurre con el alquiler o la hipoteca y cuáles son los errores más frecuentes.

¿Puede un autónomo deducirse gastos de su vivienda?

Sí.

Un autónomo que trabaja desde casa puede deducir determinados gastos relacionados con la vivienda siempre que una parte de ella esté correctamente afecta a la actividad económica.

Esto significa que no basta con decir que se trabaja desde casa.

Es necesario comunicar a Hacienda qué parte de la vivienda se utiliza para desarrollar la actividad.

Por ejemplo, si un autónomo tiene una vivienda de 100 m² y utiliza una habitación de 15 m² exclusivamente como despacho, podría existir una afectación del 15% de la vivienda, siempre que se cumplan los requisitos correspondientes.

¿Qué gastos puede deducir un autónomo que trabaja desde casa?

Entre los principales gastos que pueden resultar deducibles encontramos:

  • Alquiler de la vivienda.
  • Gastos de comunidad.
  • Electricidad.
  • Agua.
  • Gas.
  • Internet.
  • Telefonía.
  • Seguro de la vivienda, en la parte que corresponda.
  • Impuestos relacionados con la vivienda, cuando proceda.
  • Mobiliario y equipamiento utilizado para la actividad.
  • Ordenador y otros equipos profesionales.
  • Software y herramientas digitales.

Pero cada uno tiene unas reglas diferentes.

1. Alquiler de la vivienda

Si el autónomo vive de alquiler y utiliza una parte de la vivienda para desarrollar su actividad, puede existir derecho a deducir una parte proporcional del alquiler en el IRPF.

Por ejemplo:

Una vivienda tiene 80 m² y el despacho utilizado para trabajar tiene 12 m².

El porcentaje afecto sería:

12 ÷ 80 = 15%

En principio, podría considerarse deducible el 15% del alquiler, siempre que se cumplan los requisitos fiscales y la vivienda esté correctamente afectada a la actividad.

Es importante disponer del contrato y de los justificantes de pago correspondientes.

2. Suministros: luz, agua y gas

Los suministros de la vivienda tienen un tratamiento específico.

Cuando el autónomo trabaja desde casa, la normativa del IRPF establece una deducción adicional para determinados suministros de la vivienda habitual.

La deducción se calcula aplicando el porcentaje de vivienda afecto a la actividad sobre el 30% de la proporción existente entre los metros cuadrados destinados a la actividad y la superficie total de la vivienda, salvo que se pruebe un porcentaje diferente.

Ejemplo

Supongamos:

  • Vivienda: 100 m².
  • Despacho: 20 m².
  • Porcentaje afecto: 20%.
  • Gastos de suministros: 2.000 € anuales.

El cálculo sería:

2.000 € × 30% × 20% = 120 €

Por tanto, en este ejemplo serían 120 € deducibles en IRPF por suministros.

Este cálculo es importante porque es muy frecuente pensar que se puede deducir directamente el 20% de todas las facturas de luz, agua o gas, lo cual no es correcto.

3. Internet

Internet es un gasto especialmente habitual para los autónomos que trabajan desde casa.

Si la conexión se utiliza para desarrollar la actividad profesional, puede existir derecho a deducción, pero hay que distinguir entre el uso profesional y el uso particular.

Es recomendable que exista una factura correctamente identificada y que pueda acreditarse la relación del gasto con la actividad.

Si existe una línea utilizada exclusivamente para la actividad profesional, la justificación resulta mucho más sencilla.

4. Teléfono móvil

El teléfono móvil genera muchas dudas entre los autónomos.

Si se utiliza tanto para cuestiones personales como profesionales, Hacienda puede cuestionar que todo el gasto sea deducible.

Por ello, cuando el teléfono tiene un uso mixto, es importante poder justificar qué parte corresponde realmente a la actividad.

Una opción especialmente clara es disponer de una línea exclusivamente profesional.

5. Gastos de comunidad

Si eres propietario de la vivienda y una parte está afectada a la actividad, determinados gastos vinculados al inmueble pueden ser deducibles proporcionalmente.

Aquí pueden entrar, según las circunstancias:

  • Cuotas de comunidad.
  • Determinados gastos de mantenimiento.
  • Algunos impuestos relacionados con el inmueble.

La deducción debe calcularse teniendo en cuenta la parte de la vivienda que está realmente afecta a la actividad.

6. Seguro de la vivienda

El seguro relacionado con la vivienda también puede generar derecho a deducción en la parte proporcional correspondiente cuando se cumplen los requisitos.

Por ejemplo, si el 15% de la vivienda está afecto a la actividad, habrá que analizar qué porcentaje del gasto puede imputarse fiscalmente.

Es importante conservar la póliza y la factura o justificante correspondiente.

7. Ordenador y material informático

Los autónomos que trabajan desde casa suelen necesitar:

  • Ordenador.
  • Monitor.
  • Teclado y ratón.
  • Impresora.
  • Disco duro.
  • Cámara web.
  • Micrófono.

Cuando estos elementos están relacionados con la actividad, pueden ser deducibles.

Sin embargo, en el caso de bienes de cierta duración y valor, puede ser necesario aplicar las reglas de amortización en lugar de deducir todo el importe de una sola vez.

8. Mobiliario del despacho

Una mesa, una silla de oficina, estanterías o determinados elementos necesarios para desarrollar la actividad pueden ser deducibles si están correctamente justificados.

Nuevamente, debe existir una relación clara con la actividad económica.

No significa que cualquier compra realizada para la vivienda pueda considerarse un gasto profesional.

9. Software y herramientas digitales

Este es uno de los gastos más habituales entre los profesionales que trabajan desde casa.

Por ejemplo:

  • Programas de edición.
  • Herramientas de diseño.
  • Software de gestión.
  • Plataformas de almacenamiento.
  • Herramientas de marketing.
  • Suscripciones profesionales.
  • Herramientas de inteligencia artificial.

Si están vinculados con la actividad económica, pueden ser gastos deducibles.

10. Gastos de formación

Un autónomo también puede deducir determinados gastos de formación cuando están relacionados directamente con su actividad.

Por ejemplo:

  • Cursos profesionales.
  • Formación especializada.
  • Congresos.
  • Seminarios.
  • Formación online.

La clave es que exista una relación clara entre la formación y la actividad económica desarrollada.

¿Se puede deducir la hipoteca si trabajo desde casa?

Esta es una de las preguntas más frecuentes. Por lo general NO se puede.

El hecho de trabajar desde casa no significa que puedas deducir automáticamente un porcentaje de la cuota de tu hipoteca.

¿Y el IVA de los gastos de la vivienda?

Aquí existe una diferencia importante entre IRPF e IVA.

Que un gasto pueda ser deducible en el IRPF no significa automáticamente que puedas deducir su IVA.

En el IVA, para poder deducir las cuotas soportadas deben cumplirse los requisitos establecidos por la normativa y debe existir una afectación a la actividad.

Por ello, los gastos de vivienda requieren especial cuidado.

¿Puedo deducir el 100% de los gastos si trabajo desde casa?

En general, no.

Este es uno de los errores más habituales.

Si una vivienda tiene un uso mixto:

Profesional + personal

no significa que todos los gastos sean profesionales.

Hay que determinar qué parte de la vivienda está realmente afecta a la actividad y aplicar las reglas correspondientes a cada tipo de gasto.

Ejemplo práctico de un autónomo que trabaja desde casa

Imaginemos un diseñador gráfico que trabaja desde una vivienda de 100 m².

Utiliza una habitación de 15 m² exclusivamente como despacho.

Por tanto:

15 ÷ 100 = 15% de afectación

Durante el año tiene:

  • Alquiler: 12.000 €
  • Suministros: 2.000 €
  • Internet: 600 €
  • Seguro: 300 €
  • Ordenador: 1.500 €
  • Software profesional: 1.200 €

No todos estos gastos se calculan de la misma manera.

El alquiler y determinados gastos relacionados con la vivienda se analizarán en función del porcentaje de afectación.

Los suministros tienen su propia fórmula de deducción.

El ordenador puede estar sujeto a amortización.

Y el software profesional puede ser directamente deducible si cumple los requisitos.

Por eso no existe un porcentaje único que pueda aplicarse automáticamente a todos los gastos.

Requisitos para que un gasto sea deducible

Para reducir riesgos ante una posible comprobación de Hacienda, es fundamental que los gastos cumplan los requisitos fiscales correspondientes.

En términos generales, deben:

Estar relacionados con la actividad

Debe existir una relación con la actividad económica.

Estar correctamente justificados

La factura es el principal documento justificativo.

Estar registrados correctamente

Los gastos deben incluirse en los libros registro correspondientes cuando proceda.

Corresponder al periodo fiscal adecuado

No se deben incluir gastos de cualquier ejercicio sin tener en cuenta las reglas de imputación temporal.

Errores frecuentes de los autónomos que trabajan desde casa

Deducir toda la factura de la luz

Trabajar desde casa no permite deducir automáticamente el 100% de la electricidad.

Deducir todo el alquiler

Solo puede considerarse la parte que corresponda según la afectación y las reglas aplicables.

Deducir gastos personales

Una compra para uso particular no se convierte en gasto profesional simplemente porque se trabaje desde casa.

No comunicar la superficie afectada

Es importante que la situación censal refleje correctamente el espacio de la vivienda destinado a la actividad.

Mezclar gastos personales y profesionales

Mantener una buena organización facilita demostrar qué gastos corresponden realmente al negocio.

¿Tengo que comunicar a Hacienda que trabajo desde casa?

Sí, cuando una parte de la vivienda se utiliza para desarrollar la actividad económica, es importante que esta circunstancia esté correctamente reflejada en la información censal correspondiente.

En el alta o modificación censal se informa, entre otros datos, de la superficie destinada a la actividad.

Esta información resulta especialmente relevante para poder aplicar correctamente las deducciones relacionadas con la vivienda.

¿Qué pasa si Hacienda revisa mis gastos?

Si la Agencia Tributaria realiza una comprobación, puede solicitar documentación que permita demostrar que los gastos están relacionados con la actividad.

Puede pedir, por ejemplo:

  • Facturas.
  • Contratos.
  • Justificantes de pago.
  • Información sobre la vivienda.
  • Documentación relativa a la actividad.

Si un gasto no está correctamente justificado o Hacienda considera que no existe suficiente relación con la actividad, podría rechazar su deducción.

¿Merece la pena deducir los gastos de trabajar desde casa?

Sí, siempre que se haga correctamente.

Los gastos de vivienda y los relacionados con el trabajo pueden representar una cantidad importante a lo largo del año.

Sin embargo, intentar deducir gastos que no corresponden puede acabar siendo mucho más caro si posteriormente Hacienda los rechaza.

La clave es aplicar correctamente las reglas y conservar la documentación necesaria.

Preguntas frecuentes sobre los gastos de un autónomo que trabaja desde casa

¿Puedo deducir la luz si trabajo desde casa siendo autónomo?

Sí, determinados suministros pueden ser deducibles en el IRPF cuando la vivienda está parcialmente afecta a la actividad y se cumplen los requisitos establecidos por la normativa.

¿Puedo deducir el alquiler?

Sí, puede deducirse la parte proporcional correspondiente al espacio de la vivienda afecto a la actividad, siempre que se cumplan los requisitos.

¿Puedo deducir el 100% de Internet?

Dependerá del uso y de las circunstancias concretas. Si existe un uso profesional y personal, hay que analizar la deducción aplicable.

¿Puedo deducir un ordenador?

Sí, cuando está relacionado con la actividad. Dependiendo de sus características y valor, puede ser necesario amortizarlo.

¿Puedo deducir los gastos de mi despacho?

Sí. Determinados gastos directamente relacionados con el despacho pueden ser deducibles si cumplen los requisitos fiscales.

¿Puedo deducir la hipoteca?

No debe confundirse la deducción de determinados gastos relacionados con una vivienda afecta a una actividad con una deducción automática de la cuota hipotecaria. Hay que analizar cada caso.