La posible llegada del llamado IVA franquiciado para autónomos se ha convertido en una de las noticias fiscales más comentadas de los últimos años. Miles de trabajadores por cuenta propia están buscando información sobre una medida que podría eliminar la obligación de repercutir, declarar e ingresar el IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros al año.

Sin embargo, junto a las noticias han aparecido también numerosas dudas y confusiones:

  • ¿Ya está aprobada la exención de IVA?
  • ¿Quién podrá acogerse?
  • ¿Habrá que seguir presentando el modelo 303?
  • ¿Qué ocurre con el IVA de los gastos?
  • ¿Realmente interesa a todos los autónomos?

En este artículo analizamos la situación actual y cómo podría afectar a los autónomos la futura implantación del régimen de franquicia del IVA.

¿Qué es el IVA franquiciado?

El IVA franquiciado es un régimen especial que permite a pequeños autónomos y empresas quedar exentos de determinadas obligaciones relacionadas con el IVA.

En la práctica, quienes se acojan a este sistema:

  • No repercutirían IVA en sus facturas.
  • No tendrían que ingresar IVA trimestralmente.
  • No presentarían determinadas declaraciones periódicas de IVA.
  • Reducirían significativamente sus obligaciones administrativas.

Este sistema ya existe en numerosos países de la Unión Europea y está previsto en la Directiva (UE) 2020/285.

¿Los autónomos dejarán de pagar IVA si facturan menos de 85.000 euros?

Aquí es donde hay que ser muy precisos.

La noticia que ha generado tanto interés surge porque el Gobierno ha dado pasos para adaptar la normativa española a la directiva europea que permite establecer un umbral de hasta 85.000 euros de facturación anual para acogerse a este régimen simplificado.

Sin embargo, muchos titulares han simplificado en exceso la información.

La medida no significa exactamente que los autónomos «dejen de pagar impuestos».

Lo que implica es que, si finalmente entra en vigor en los términos previstos:

  • No tendrían que repercutir IVA a sus clientes.
  • No tendrían que presentar determinadas liquidaciones de IVA.
  • Tampoco podrían deducirse el IVA soportado en sus gastos e inversiones.

Situación actual: ¿está ya aprobada?

Esta es una de las preguntas más buscadas actualmente.

Aunque se han producido avances políticos importantes y existe una fuerte presión para adaptar la normativa española a la directiva europea, todavía existe debate sobre la aplicación definitiva y sobre cuándo entrará plenamente en vigor. Además, distintos medios y expertos han advertido de que todavía quedan desarrollos normativos pendientes.

Por ello, los autónomos deben ser prudentes y seguir cumpliendo sus obligaciones actuales hasta que exista una regulación definitiva y plenamente aplicable.

¿Quién podría acogerse a la exención de IVA?

Según el planteamiento conocido hasta ahora, podrían beneficiarse los autónomos y pequeños negocios que no superen los 85.000 euros anuales de volumen de operaciones.

Esto podría afectar a cientos de miles de trabajadores por cuenta propia en España.

Entre los perfiles potencialmente beneficiados estarían:

  • Profesionales independientes.
  • Consultores.
  • Diseñadores.
  • Formadores.
  • Pequeños comercios.
  • Prestadores de servicios a particulares.

Qué ventajas tendría el IVA franquiciado

La medida podría aportar varias ventajas para determinados autónomos.

Menos burocracia

Uno de los principales beneficios sería la simplificación administrativa.

Muchos autónomos dejarían de presentar modelos periódicos relacionados con el IVA.

Mejor liquidez

Actualmente muchos autónomos actúan como recaudadores de IVA para Hacienda.

Con el nuevo sistema:

  • No cobrarían IVA.
  • No tendrían que adelantarlo posteriormente.

Esto podría mejorar su tesorería en determinadas actividades.

Precios más competitivos para clientes particulares

Cuando los clientes son consumidores finales, no pueden deducirse el IVA.

Por tanto, un profesional que facture sin IVA podría resultar más competitivo frente a otros que sí deban repercutirlo.

Las desventajas que muchos autónomos están pasando por alto

Aunque la medida parece muy atractiva a primera vista, no necesariamente beneficia a todos.

No podrás deducirte el IVA de tus gastos

Este es probablemente el aspecto más importante.

Si te acoges al régimen franquiciado:

  • No repercutes IVA.
  • Pero tampoco recuperas el IVA de tus compras, gastos o inversiones.

Para algunos negocios esto puede suponer un coste importante.

Puede no interesar si trabajas para empresas

Si tus clientes son empresas:

  • Ellas ya recuperan el IVA.
  • Por tanto, no obtienen ventaja porque tú factures sin IVA.

En cambio, tú sí perderías la posibilidad de deducir el IVA de tus gastos.

Por ello, muchos asesores consideran que esta medida será especialmente interesante para quienes trabajan principalmente con particulares.

Cuidado si estás cerca del límite

Otro aspecto relevante es que el umbral de 85.000 euros puede convertirse en una barrera.

Si un autónomo supera el límite establecido, podría verse obligado a volver al régimen general de IVA.

¿Seguiré presentando impuestos si desaparece el IVA?

Sí.

Un error frecuente es pensar que desaparecerán todas las obligaciones fiscales.

Aunque el IVA franquiciado simplificaría la gestión del impuesto sobre el valor añadido, los autónomos seguirían teniendo otras obligaciones como:

  • Declaración de la renta.
  • Pagos fraccionados de IRPF.
  • Retenciones.
  • Obligaciones contables y registrales que correspondan.

¿Qué autónomos podrían ser los más beneficiados?

En términos generales, los perfiles que podrían obtener más ventajas serían:

  • Profesionales que trabajan con particulares.
  • Autónomos con pocos gastos.
  • Negocios de servicios con escasa inversión.
  • Actividades donde el cliente final no puede deducirse el IVA.

Por el contrario, quienes realizan muchas inversiones o soportan elevados costes con IVA podrían encontrar menos atractivo este sistema.

Cómo prepararse para la posible llegada del IVA franquiciado

Aunque todavía hay aspectos pendientes de desarrollo normativo, es recomendable que los autónomos empiecen a analizar:

  • Su volumen anual de facturación.
  • El perfil de sus clientes.
  • El IVA que soportan actualmente en gastos.
  • El impacto económico real que tendría acogerse al nuevo régimen.

No siempre la opción aparentemente más sencilla es la más rentable.