Ser autónomo no significa tener beneficios todos los meses. Hay trimestres en los que los ingresos disminuyen, aparecen gastos extraordinarios o simplemente el negocio atraviesa una mala etapa. En estas situaciones es habitual que los gastos superen a los ingresos y que el resultado de la actividad sea negativo.
Una de las dudas más frecuentes es qué ocurre con el modelo 130 cuando un autónomo tiene pérdidas: ¿hay que presentarlo igualmente?, ¿Hacienda devuelve dinero?, ¿se pueden compensar esas pérdidas en los siguientes trimestres?
La respuesta es que tener pérdidas no elimina automáticamente la obligación de presentar el modelo 130. Sin embargo, sí puede hacer que el resultado de la autoliquidación sea cero o negativo y que no tengas que ingresar ninguna cantidad.
En este artículo explicamos cómo funciona el modelo 130 cuando un autónomo tiene pérdidas, cómo se calculan los pagos fraccionados y qué ocurre con los resultados negativos durante el resto del ejercicio.
¿Qué es el modelo 130 y quién tiene que presentarlo?
El modelo 130 es la declaración trimestral mediante la que determinados autónomos realizan pagos fraccionados a cuenta del IRPF.
Están obligados a presentarlo, con carácter general, los empresarios y profesionales que tributan en estimación directa, tanto en modalidad normal como simplificada, siempre que no se encuentren en alguno de los supuestos de exclusión previstos en la normativa.
El objetivo de este modelo es adelantar durante el año parte del IRPF que corresponderá pagar en la declaración de la renta.
Como regla general, el pago fraccionado se calcula aplicando el 20 % sobre el rendimiento neto acumulado desde el inicio del año hasta el final del trimestre correspondiente. Después se descuentan los pagos fraccionados anteriores y las retenciones e ingresos a cuenta que correspondan.
Por tanto, no se calcula únicamente teniendo en cuenta los ingresos y gastos de los últimos tres meses, sino que se utiliza el resultado acumulado desde el 1 de enero.
¿Tengo que presentar el modelo 130 si tengo pérdidas?
Sí. Si estás obligado a presentar el modelo 130, debes seguir presentándolo aunque tu actividad haya generado pérdidas o no hayas obtenido beneficios durante el trimestre.
La obligación de presentar el modelo y el resultado económico de la declaración son dos cuestiones diferentes.
Por ejemplo, un autónomo puede tener unos gastos superiores a sus ingresos y obtener un resultado negativo en el cálculo del pago fraccionado. En ese caso, no tendrá que ingresar dinero por ese modelo, pero deberá presentar la declaración correspondiente.
Es importante no confundir una declaración negativa con la ausencia de obligación de presentarla.
¿Cuándo no estoy obligado a presentar el modelo 130?
Existen determinadas excepciones.
Una de las más habituales afecta a los autónomos que desarrollan actividades profesionales. No están obligados a realizar pagos fraccionados por esa actividad cuando, en el año natural anterior, al menos el 70 % de sus ingresos estuvieron sometidos a retención o ingreso a cuenta.
Cuando se inicia una actividad profesional, se tiene en cuenta el porcentaje de ingresos sometidos a retención correspondiente al periodo al que se refiere el pago fraccionado.
También existen reglas específicas para determinadas actividades agrícolas, ganaderas y forestales.
Por tanto, si tienes pérdidas, pero además cumples los requisitos para estar exento de realizar pagos fraccionados, es posible que no tengas obligación de presentar el modelo 130. La exención no se produce simplemente por tener un trimestre negativo.
¿Qué resultado tiene el modelo 130 cuando los gastos superan a los ingresos?
Cuando los gastos deducibles superan a los ingresos, el rendimiento neto de la actividad es negativo.
En ese caso, el cálculo del modelo 130 puede dar como resultado cero o una cantidad negativa. Si la autoliquidación arroja un resultado negativo, no tendrás que realizar ningún ingreso a Hacienda por ese trimestre.
Pero hay un detalle importante: el modelo 130 funciona con resultados acumulados durante todo el ejercicio.
Esto significa que, aunque un trimestre concreto tenga pérdidas, es necesario revisar también los ingresos y gastos de los trimestres anteriores.
Ejemplo: autónomo con pérdidas durante el primer trimestre
Imaginemos un autónomo que durante el primer trimestre del año tiene los siguientes resultados:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Ingresos del trimestre | 3.000 € |
| Gastos deducibles | 4.500 € |
| Rendimiento neto | -1.500 € |
En este caso, los gastos superan a los ingresos en 1.500 euros.
Al ser negativo el rendimiento neto, no se genera un pago fraccionado positivo por el modelo 130. Si el autónomo está obligado a presentarlo, deberá presentar la declaración con resultado negativo, sin ingresar cantidad alguna.
Esto no significa que Hacienda vaya a devolverle automáticamente los 1.500 euros. El modelo 130 no funciona como una solicitud de devolución de las pérdidas del negocio.
¿Qué ocurre si tengo pérdidas en un trimestre, pero beneficios en el siguiente?
Esta es una de las situaciones más importantes que hay que entender.
Como el modelo 130 se calcula de forma acumulada desde el comienzo del año, los resultados negativos de trimestres anteriores pueden influir en el cálculo de los pagos fraccionados posteriores del mismo ejercicio.
Vamos a verlo con un ejemplo.
Un autónomo obtiene los siguientes resultados:
| Periodo | Ingresos | Gastos | Rendimiento neto |
|---|---|---|---|
| Primer trimestre | 3.000 € | 4.500 € | -1.500 € |
| Segundo trimestre | 8.000 € | 3.000 € | 5.000 € |
| Tercer trimestre | 7.000 € | 4.000 € | 3.000 € |
En el primer trimestre, el autónomo presenta el modelo 130 con resultado negativo.
Durante el segundo trimestre obtiene beneficios. Sin embargo, para calcular el pago fraccionado debe tenerse en cuenta el rendimiento acumulado desde enero:
- Pérdida del primer trimestre: -1.500 €.
- Beneficio del segundo trimestre: 5.000 €.
- Rendimiento neto acumulado: 3.500 €.
Sobre ese rendimiento acumulado se calcula el pago fraccionado correspondiente, aplicando el porcentaje general del 20 % y descontando los pagos fraccionados anteriores y las retenciones que correspondan.
Por tanto, las pérdidas del primer trimestre reducen el rendimiento acumulado y pueden disminuir el pago fraccionado que corresponda ingresar en el segundo trimestre.
No se trata de compensar libremente cualquier pérdida de años anteriores, sino de calcular correctamente el rendimiento acumulado del ejercicio.
¿Se pueden compensar las pérdidas del modelo 130 en los siguientes trimestres?
Sí, pero es importante distinguir dos situaciones.
1. Pérdidas en el rendimiento de la actividad
Cuando los gastos deducibles superan a los ingresos, el rendimiento neto acumulado puede ser negativo. Si posteriormente se obtienen beneficios dentro del mismo ejercicio, estos resultados se integran en el cálculo acumulado del modelo 130.
Por ejemplo, si durante el primer trimestre tienes un rendimiento negativo de 2.000 euros y durante el segundo obtienes un rendimiento positivo de 6.000 euros, el resultado acumulado será de 4.000 euros.
2. Resultado negativo de una declaración anterior
El propio modelo 130 contempla una casilla específica para los resultados negativos de declaraciones anteriores del mismo ejercicio que todavía no se hayan deducido.
En concreto, la casilla 15 permite consignar determinados resultados negativos pendientes de compensar cuando el cálculo del trimestre actual arroja una cantidad positiva.
De esta manera, el resultado negativo de un modelo 130 anterior puede reducir el importe a ingresar en un trimestre posterior, siempre dentro del mismo ejercicio y con los límites establecidos en las instrucciones del modelo.
Es importante no confundir este mecanismo con la compensación de bases imponibles negativas de sociedades o con el tratamiento de pérdidas de ejercicios anteriores en el IRPF.
¿Qué pasa si el modelo 130 sale negativo en el cuarto trimestre?
El cuarto trimestre tiene un tratamiento particular.
Durante los tres primeros trimestres, si el resultado negativo cumple los requisitos, puede quedar pendiente para reducir pagos fraccionados positivos posteriores del mismo ejercicio.
Sin embargo, si el resultado final del cuarto trimestre sigue siendo negativo, no se solicita una devolución de ese importe mediante el modelo 130.
La declaración se presenta con resultado negativo, sin ingreso.
Por ejemplo, imagina que un autónomo ha tenido pérdidas durante todo el ejercicio y que, al calcular el cuarto trimestre, el resultado final del modelo 130 sigue siendo negativo. En ese caso, deberá marcar la opción de declaración negativa.
El resultado negativo del cuarto trimestre no se traslada automáticamente al modelo 130 del año siguiente.
No obstante, las pérdidas de la actividad económica pueden tener efectos en la declaración anual del IRPF, de acuerdo con las reglas de integración y compensación de rentas establecidas en la normativa del impuesto.
¿Hacienda devuelve dinero si tengo pérdidas como autónomo?
No necesariamente.
Una de las confusiones más habituales es pensar que, si los gastos de un autónomo superan a sus ingresos, Hacienda tiene que devolverle dinero.
Pero el modelo 130 es un pago fraccionado a cuenta del IRPF, no una declaración mediante la que se solicite la devolución de los gastos o de las pérdidas del negocio.
Si el resultado del modelo 130 es negativo, simplemente no tendrás que ingresar dinero por esa autoliquidación.
La posible devolución se determinará, en su caso, en la declaración anual de la renta.
En la declaración del IRPF se incorporan los rendimientos de la actividad económica junto con el resto de los ingresos, retenciones, pagos a cuenta y circunstancias personales y familiares del contribuyente.
Si el resultado final de la declaración es a devolver, Hacienda podrá ingresar la cantidad correspondiente. Pero esto dependerá del conjunto de la situación fiscal del autónomo, no únicamente de que haya tenido pérdidas en su actividad.
¿Las pérdidas de un autónomo se pueden compensar en la declaración de la renta?
Sí. Las pérdidas derivadas de una actividad económica pueden tener efectos en la declaración anual del IRPF.
Cuando un autónomo obtiene un rendimiento neto negativo, este se integra en la base imponible general del impuesto conforme a las reglas previstas en la Ley del IRPF.
Esto significa que las pérdidas de la actividad pueden influir en el resultado de la declaración de la renta, teniendo en cuenta el resto de los rendimientos e ingresos del contribuyente.
Por ejemplo, un autónomo que también obtiene rendimientos del trabajo por cuenta ajena puede tener que integrar en su declaración tanto el salario como el rendimiento de su actividad económica.
Si la actividad genera un rendimiento negativo, este puede afectar al resultado global de la declaración conforme a las reglas de integración y compensación aplicables.
No obstante, el tratamiento depende de la naturaleza de las rentas y de las circunstancias concretas del contribuyente. No debe confundirse con el régimen de compensación de bases imponibles negativas del Impuesto sobre Sociedades.
¿Qué modelos tiene que presentar un autónomo si tiene pérdidas?
Aunque un autónomo no obtenga beneficios, puede seguir teniendo obligaciones fiscales.
El hecho de que el resultado de su actividad sea negativo no elimina automáticamente las obligaciones de presentación de impuestos.
Los modelos que deberá presentar dependerán de su actividad, del régimen fiscal y de las operaciones que realice.
Entre los más habituales se encuentran:
| Modelo | ¿Para qué sirve? |
|---|---|
| Modelo 130 | Pago fraccionado del IRPF, cuando exista obligación de presentarlo. |
| Modelo 303 | Declaración trimestral del IVA, cuando corresponda. |
| Modelo 390 | Resumen anual del IVA, salvo que exista una exoneración aplicable. |
| Modelo 100 | Declaración anual de la renta. |
| Modelo 111 | Retenciones practicadas a trabajadores o profesionales, cuando corresponda. |
| Modelo 115 | Retenciones por alquileres de inmuebles urbanos, cuando exista obligación. |
Por ejemplo, un autónomo puede tener pérdidas en su actividad y, al mismo tiempo, haber cobrado facturas con IVA durante el trimestre. En ese caso, podría tener que presentar el modelo 303 aunque el modelo 130 tenga resultado negativo.
Cada impuesto tiene sus propias reglas de cálculo y presentación.
¿Tengo que seguir pagando la cuota de autónomos si tengo pérdidas?
Sí. Tener pérdidas en un negocio no significa que puedas dejar de pagar automáticamente la cuota de autónomos.
La cotización al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) se determina conforme al sistema de cotización por rendimientos netos y a las reglas de la Seguridad Social.
Aunque la actividad tenga un resultado negativo en un trimestre, eso no implica que desaparezca la obligación de cotizar mientras continúes de alta.
Además, la regularización de las cuotas se realiza teniendo en cuenta los rendimientos computables y las reglas específicas del sistema, no simplemente el resultado de un único modelo 130.
Si atraviesas una situación económica complicada, conviene revisar tu previsión de rendimientos y comprobar si corresponde modificar tu base de cotización o si existe alguna medida a la que puedas acogerte.
Errores frecuentes al presentar el modelo 130 con pérdidas
Cuando un autónomo tiene pérdidas, es habitual cometer algunos errores que pueden provocar problemas con Hacienda.
Estos son los más importantes:
No presentar el modelo 130 porque el resultado es negativo. Si estás obligado a presentarlo, debes hacerlo aunque no tengas que ingresar dinero.
Calcular únicamente los ingresos y gastos del último trimestre. El modelo 130 se calcula, con carácter general, sobre el rendimiento acumulado desde el inicio del año.
Confundir el resultado negativo con una devolución de Hacienda. Un modelo 130 negativo no implica que la Agencia Tributaria tenga que devolver el importe de las pérdidas.
No aplicar correctamente los resultados negativos anteriores. El modelo contempla mecanismos para deducir determinados resultados negativos de trimestres anteriores del mismo ejercicio.
Olvidar el modelo 303. Tener pérdidas en el IRPF no significa que no existan obligaciones relacionadas con el IVA.
No revisar las facturas y los gastos deducibles. Para calcular correctamente el rendimiento neto es fundamental que los gastos estén vinculados a la actividad y cumplan los requisitos de deducibilidad.
Confundir las pérdidas del ejercicio con las de años anteriores. El tratamiento de los resultados negativos en los pagos fraccionados no es el mismo que el de las pérdidas en la declaración anual del IRPF.
Preguntas frecuentes sobre el modelo 130 con pérdidas
¿Tengo que presentar el modelo 130 si no he tenido ningún ingreso?
Si estás obligado a presentar el modelo 130, debes hacerlo aunque no hayas tenido ingresos durante el trimestre. El resultado podrá ser cero o negativo, dependiendo de los gastos y del cálculo acumulado del ejercicio.
¿Qué ocurre si los gastos son superiores a los ingresos?
Si los gastos fiscalmente deducibles superan a los ingresos, el rendimiento neto será negativo. En ese caso, el modelo 130 puede tener un resultado negativo o cero y no tendrás que ingresar ninguna cantidad por ese pago fraccionado.
¿Hacienda me devuelve el dinero si el modelo 130 sale negativo?
No. El modelo 130 no es una solicitud de devolución. Si el resultado es negativo, no tendrás que pagar por esa declaración. La posible devolución se determinará en la declaración anual del IRPF.
¿Puedo compensar las pérdidas de un trimestre en el siguiente?
Sí. El modelo 130 tiene en cuenta el rendimiento acumulado desde el comienzo del ejercicio y permite deducir determinados resultados negativos de declaraciones anteriores del mismo año.
¿Puedo compensar las pérdidas del modelo 130 del año pasado?
No puedes trasladar directamente el resultado negativo de un modelo 130 de un ejercicio anterior a las casillas de compensación de los trimestres del nuevo ejercicio. El tratamiento de las pérdidas en la declaración anual del IRPF es diferente y debe analizarse conforme a las reglas del impuesto.
¿Tengo que presentar el modelo 303 si el modelo 130 sale negativo?
Sí, si estás obligado a presentar el modelo 303. El IVA y el IRPF son impuestos diferentes y el resultado negativo del modelo 130 no elimina las obligaciones relacionadas con el IVA.
¿Puedo darme de baja de autónomo si tengo pérdidas?
Puedes solicitar la baja si realmente cesas en tu actividad y cumples los requisitos correspondientes. Sin embargo, tener pérdidas por sí solo no implica que debas darte de baja ni que desaparezcan automáticamente tus obligaciones fiscales y de cotización.